El renacido - La nueva película de Alejandro Gonzalez Iñárritu, gran triunfadora de los Globos de Oro 2016



'El renacido' (The Revenant), la nueva película del director mexicano Alejandro Gonzalez Iñárritu ('Amores Perros', '21 gramos', 'Birdman') protagonizada por el actor Leonardo DiCaprio, ha sido la gran triunfadora de los Globos de Oro 2016, donde se ha hecho con 3 de los premios más importantes: mejor película dramática, mejor director y mejor actor para Leonardo DiCaprio.

'El renacido' es una espectacular película de aventuras, un poderosísimo drama de más de dos horas y media, sin prácticamente diálogo, ambientado a principios del siglo XIX y que nos cuenta la historia del explorador Hugh Glass, interpretado por Leonardo DiCaprio, que es atacado por un oso mientras caza con su hijo mestizo y otros exploradores, quedando muy mal herido y al borde de la muerte. Dos de sus compañeros, interpretados por Tom Hardy y Will Poulter, después de asesinar a su hijo, le abandonan indefenso en el bosque para que muera, pero él sorprendentemente sobrevive y tratará de vengarse de los hombres que lo traicionaron. La película es un deslumbrante y brutal despliegue visual y emocional de un hombre en lucha constante contra la naturaleza para consumar su venganza y ajusticiar la muerte de su hijo.

Alejandro Gonzalez Iñárritu colaboró estrechamente con Leonardo DiCaprio, que interpreta un personaje único, tan intenso físicamente como emocionalmente sincero. Junto con Tom Hardy y los célebres actores Domhnall Gleeson y Will Poulter, Iñárritu dirigió a un heterogéneo reparto, compuesto por artistas internacionales y nativos americanos, hasta un pasado oculto. Iñárritu volvió a contar con el director de fotografía Emmanuel Lubekzi, conocido como “El Chivo”, ganador del Premio de la Academia, para aportar su conjunto y característico estilo de rodaje en exteriores, con la cámara flotando por el paisaje; y que a veces se acerca tanto que hasta el propio aliento de los personajes se hace presente visualmente. Iñárritu también contó con el meticuloso asesoramiento de asesores históricos con el fin de estudiar fielmente las guerras territoriales con las tribus nativas que posteriormente se convertirían en material básico del mito del salvaje Oeste.


La leyenda de Glass comenzó en 1823, cuando se encontraba entre los miles de hombres que se apuntaron al el comercio de pieles, una nueva fuerza impulsora de la economía americana. Era una época en la que muchos consideraban el territorio salvaje como un gran desierto espiritual que demandaba ser domesticado y conquistado por los hombres más duros. De manera que tales hombres se esparcieron en masa por ríos desconocidos, que nunca habían sido navegados ni cartografiados, se perdieron en bosques de imponente exuberancia, buscando no sólo emoción y aventura sino también beneficios; a menudo, en feroz competición con las tribus nativas, para las que hacía tiempo que esas tierras constituían su hogar. Muchos de esos hombres murieron de forma anónima, pero Glass entró en los anales del folclore americano al negarse rotundamente a morir. Su leyenda se desató tras enfrentarse a uno de los peligros más temidos del Lejano Oeste: un desconcertado oso pardo. Incluso para los más curtidos colonos, tal hecho habría sido supuesto su fin. Pero no para Glass. En la historia que nos cuenta Iñárritu, un malherido Glass se aferra a la vida; después sufre la traición de sus compañeros, lo cual le anima a perseverar a toda costa. A pesar de su enorme deterioro, Glass consigue salir por sí mismo de su prematura tumba; abriéndose camino dificultosamente a través de un desafiante rosario de peligros ignotos y culturas desconocidas, en un viaje que se convierte no sólo en la búsqueda de un ajuste de cuentas sino también en una redención. Mientras atraviesa el salvaje Oeste en su confuso estado, Glass llega a rechazar la necesidad de destrucción que una vez le impulsó. Se ha convertido en un “Renacido”; uno que volvió de entre los muertos. Iñárritu señala: “La historia de Glass hace las siguientes preguntas: ¿Quiénes somos cuando nos hallamos completamente despojados de todo? ¿De qué está hecho el hombre y de qué es capaz?”

La película es la adaptación de la novela homónima de Michael Punkede, basada en este personaje histórico del siglo XIX, el colonizador, trampero y explorador estadounidense Hugh Glass. El guion, adaptado de la novela, está escrito por González Iñárritu y Mark L. Smith. 'El renacido' se rodó en escenarios naturales en condiciones climáticas extremas y muy difíciles. La producción de la película, que gira en torno a la crudeza de los entornos salvajes, reflejó las duras condiciones que Glass y compañía efectivamente soportaron durante el siglo XIX. Iñárritu y la totalidad de su equipo técnico y artístico estaban preparados para todo lo que les echaran, aceptando los desafíos que suponía rodar en Canadá y Argentina, regiones famosas por su imprevisible clima y territorios vírgenes, con el fin de llegar a comprender plenamente la experiencia de los tramperos a principios del siglo XIX. Iñárritu ha calificado la película como la experiencia más vasta y profunda de su vida.


Leonardo DiCaprio ha interpretado una infinidad de personajes –desde ese maravilloso Arnie Grape con el que le descubrimos con 18 años en la película ¿A quién ama Gilbert Grape? y que le valió su primera nominación al Oscar, a Jay Gatsby o el libertino Jordan Belfort de El lobo de Wall Street–, pero el personaje de Hugh Glass representaba un desafío completamente nuevo, llevando al actor hasta límites que pocos en nuestro mundo actual han experimentado. Es el papel más exigente físicamente de DiCaprio y, al mismo tiempo, pura interpretación sin prácticamente palabras. “Para mí, hay temas muy potentes en el filme: la voluntad de vivir y nuestra relación con la naturaleza”, explica DiCaprio sobre su inmediato interés por la historia. “Había interpretado anteriormente a muchos personajes que eran extraordinariamente elocuentes, de diferentes formas, y que tenían mucho que decir, así que este papel era un reto único para mí. Se trataba de transmitir cosas sin decir una palabra o hablando un idioma diferente. En gran parte, se trataba de adaptarse al momento, reaccionar a lo que la naturaleza nos daba y a lo que Glass experimentaba mientras estábamos filmando. Se trataba de explorar los elementos más intrínsecos del instinto de supervivencia”. DiCaprio se sintió también cautivado por el propósito de Iñárritu de retratar la historia de Glass con un realismo que sumiría al público en la vida de las primitivas tierras del Oeste mucho tiempo antes de la llegada de cowboys y forajidos. “La verdad es que nunca he visto esa época de la historia americana reflejada en el cine, de manera que me interesaba mucho”, afirma. “Eran una época y un sitio únicos en la historia del Oeste americano porque éste era mucho más salvaje de lo que consideramos que es ‘el salvaje, salvaje Oeste’. Era como el Amazonas, una naturaleza absolutamente desconocida, una tierra de nadie donde la aplicación de las leyes era escasa. Esos tramperos que vinieron de Europa y de la Costa Este tuvieron que aprender a vivir su vida en medio de los elementos; sobreviviendo como cualquier otro animal en una tierra salvaje”. A Iñárritu le satisfizo mucho saber que DiCaprio estaba preparado para explorar todos los límites, al igual que Glass. “Leo es extraordinario en todos los detalles, en todos los aspectos que tienen que ver con la observación y el comportamiento humano. Es muy natural aportando matices y cadencias de movimientos y todo eso que hace sentir completamente vivo a un personaje. Es muy colaborador e inteligente, siempre interrogándose qué es lo que hace a una escena más potente. Y contribuyó con su propia y profunda conexión personal con la naturaleza. Lo que DiCaprio entregaba en pantalla no era sólo emotivo sino también sorprendente”.

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El director subraya que DiCaprio se enfrentó en su interpretación a pruebas para las que ningún actor podría prepararse plenamente. “Leo estuvo trabajando en las condiciones más duras, con ropa dificultosa, con maquillaje extremo, y yendo a los lugares más emocionalmente incómodos y oscuros. Sin embargo, independientemente de lo que le esté pasando, hay algo instantáneo que cobra vida cuando Leo está delante de la cámara. Hay una fuerza increíble”, observa Iñárritu. “La forma en que rodábamos exigía muchísimo de él en términos de ritmo, manejo del tempo dramático, energía y silencio, sin embargo, Leo hace que todo funcione porque siempre está muy presente”. A su vez, DiCaprio dice que tenía plena confianza en Iñárritu. “Lo que verdaderamente me gusta del enfoque de Alejandro es que es un cineasta de la vieja escuela que cree en el arte de crear algo en la pantalla; y también es una especie de marginado dentro de la industria, aunque trabaja dentro de ella. Entiende perfectamente cómo es la industria actualmente, pero está influido por una vida entera de estudio de la historia del cine y ha desarrollado un estilo propio, sin concesiones, que ahora se ha convertido en sinónimo de su nombre. Hay muy pocos cineastas por ahí que puedan escapar al paradigma de Hollywood y, aun así, lograr a una escala tan épica una película como ésta”. El ataque del oso que amenaza con acabar con la vida de Glass llevaba inmediatamente a DiCaprio a mantener una lucha cuerpo a cuerpo con uno de los más hábiles depredadores de la naturaleza. “La escena del ataque del oso fue extraordinariamente complicada y dificultosa”, recuerda DiCaprio, “pero también es profundamente emotiva. En el filme, Alejandro sitúa al espectador allí, como si fuera una mosca que revolotea alrededor, de modo que sientes la respiración de Glass y la del oso. Lo que Alejandro logró está mucho más allá de cualquier cosa que haya visto antes. Glass tiene que encontrar la forma de lidiar con ese inmenso animal que está encima de él. Glass se encuentra al borde de la muerte; y el espectador se halla totalmente inmerso en ese momento con él”. Iñárritu y DiCaprio mantuvieron intensas conversaciones sobre Glass profundizando en lo que es una continua actuación cinética. El actor señala que la esposa ficticia de Glass, miembro de la tribu Pawnee, y su hijo ya han convertido a Glass en alguien diferente al resto de tramperos. “Glass es alguien que ya se ha incrustado en la naturaleza y que en cierto punto ha abandonado el mundo más material de los tramperos”, observa. “En ese entorno, Glass ha tenido que enfrentarse a un excepcional conjunto de desafíos como padre, y ése es un constante sentimiento de fondo de su personaje. Hay una sensación de que Hawk y él ya se encuentran aislados y solos, por lo tanto, su vínculo paterno-filial es una fuerza muy poderosa que impulsa a Glass durante todo el tiempo”. DiCaprio llevó a cabo muchas de las escenas arriesgadas en vez de dejarse doblar por especialistas: fue enterrado bajo la nieve, caminó desnudo a 40 grados bajo cero y saltó a las glaciales aguas de un río, poniéndose en cada momento más en contacto con la voluntad de Glass. Pero mientras se va abriendo camino, Glass no sólo sigue adelante; también cambia profundamente, algo que DiCaprio deja traslucir en una gama multicolor de sutiles detalles que contribuyen al emocionante clímax de la película. “Durante todo el tiempo, está esa cuestión de si algún tipo de venganza será definitivamente lo que aplacará la sed de Glass al final del día. Pero la necesidad de continuar camino se transforma en algo más para él…, se transforma en una especie de esfuerzo espiritual”, concluye el actor.


El espejo oscuro del viaje de supervivencia de Hugh Glass es el que emprende John Fitzgeral ( Tom Hardy) hacia la paranoia, la recriminación y la torturante amargura. Para interpretar a Fitzgerald, que traiciona a Glass y, a su vez, se convierte en la llama que aviva sus ganas de sobrevivir, Iñárritu eligió al actor inglés Tom Hardy, que ha pasado a un primer plano por papeles tremendamente opuestos: desde el personaje soñante de Eames en la película de Christopher Nolan 'Origen' hasta el tour de force interpretativo de un solo actor en 'Locke'. Iñárritu afirma, “En su papel de Fitzgerald, Tom interpreta a un hombre lleno de prejuicios. Sin embargo, es un alma herida que teme a los demás porque no es capaz de abrir su mente y entender la otredad, lo diferente. En Tom hay una sutileza que es muy difícil de encontrar”, prosigue Iñárritu. “Es muy atractivo, muy fornido, muy potente y fuerte, pero, al mismo tiempo, puede ser extraordinariamente frágil, y eso es lo que le hace tan excepcional”. Hardy compuso un increíble antagonista. “Fitzgerald es un personaje muy interesante porque entiendes muy bien sus motivaciones. Aquí es un hombre cuyo lucrativo negocio se ha frustrado, y todos sus planes de futuro han desaparecido en un segundo. De manera que entra en una especie de modo supervivencia final, donde se trata de matar o morir; y Glass es la persona que está en vías de eso”, dice DiCaprio. “Fitzgerald también es un superviviente, pero él encuentra un camino muy diferente al de Glass. Él elige ser asesino”.Con Tom he trabajado anteriormente y admiro extraordinariamente su trabajo. Creo que es uno de los actores más eficaces que hay actualmente, y ver su grado de compromiso con este personaje fue algo increíblemente emocionante. Posee una tosca ferocidad que es muy genuina; y eso era algo absoluta y fundamentalmente necesario para marcar la diferencia con mi personaje. No es el típico villano. Estos dos hombres muestran su fuerza de dos maneras completamente distintas”.

Si te estás preguntado cuando se estrena 'El renacido', pues tiene previsto su estreno en España para el próximo 5 de febrero y todo apunta a que será una de las grandes favoritas de los Premios Oscar 2016.

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